La Malvasía Cabeciblanca: el pato de pico azul


Durante el periodo reproductor el macho de malvasía, luce un inconfundible pico de color azul - celesteLa malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) es un ave singular, tan curiosa y extraordinaria como su propia historia sobre el planeta. De aspecto rechoncho, este pequeño pato buceador tiene la cabeza grande, las plumas del cuerpo de color castaño, la cola normalmente alzada y el pico abultado que se torna azul celeste en los machos durante el período nupcial.

Originaria del Continente Asiático presenta actualmente dos poblaciones bien diferenciadas, tanto en el ámbito geográfico, como en el genético. La primera y más numerosa (unos 12.000 individuos), en donde parece haber tenido su área inicial de distribución, se sitúa en Kazajstán, dispersándose durante el invierno a Turquía, Israel, Egipto y Pakistán. El segundo grupo ocupa el Mediterráneo Occidental; mucho más reducido, en torno a 2.600 ejemplares, se concentra principalmente en los aguazales de la mitad Sur de la Península Ibérica, presentando también poblaciones en regresión en Argelia y Túnez. Según datos históricos la población mediterránea ocupó antaño humedales de otros países ribereños como Italia, Francia, Albania, Grecia, Yugoslavia y Marruecos, incluyendo a las islas de Cerdeña, Córcega y al Archipiélago Balear. En los últimos años se ha reintroducido en Baleares e Italia, y se han establecido pequeños núcleos en Marruecos y Sur de Portugal.

 

Distribución y evolución en la Península Ibérica. 

La primera cita de la especie en España corresponde a un macho en S'Albufera de Mallorca (1784) al que D. Bonaventura Serra dibujó en su "Compendio de Historia Natural", denominándolo “Ánade rarissima”. Dentro de la Península hubo que esperar casi un siglo para que Saunders (1871) la observara en las Marismas del Guadalquivir, llamándola “pato tarro”. 

Fueron los británicos Chapman y Buck los que a finales del siglo XIX (1891) identificaron taxonómicamente a la especie en la Laguna de Santa Olalla (Huelva) y en la de Medina (Cádiz). Sin duda, debió constituir una gran sorpresa para estos naturalistas pioneros que la definieron como “la más extraordinaria ave que habían visto nunca”. Posteriores observaciones a comienzos del siglo XX circunscriben su localización a las marismas y aguazales de Andalucía Oriental y a otros puntos de la geografía peninsular donde siempre ha sido un pato raro y muy escaso.

Durante los años cincuenta el núcleo principal de reproducción se concentraba en las Marismas del Guadalquivir con no más de 400 aves, desapareciendo del área a finales de los sesenta (1968). La siguiente década fue la más crítica para la especie; en 1977 sólo quedaban en Europa 22 ejemplares, mientras que se daba por extinguida en Marruecos. A lo largo de este período la exigua población ibérica se distribuía en algunos aguazales de Cádiz, Huelva y Sevilla. Sin embargo, la mayor parte se trasladó a las zonas húmedas del Sur de Córdoba. 

Las complejas paradas nupciales comienzan iniciada ya la primaveraLa década de los ochenta fue fundamental para el mantenimiento de la malvasía en Europa. La compra de la Laguna del Rincón (Córdoba) por parte de la “Asociación de Amigos de la Malvasía” en 1983 supuso un hito histórico en la conservación de la especie. Un año antes el ICONA puso en marcha un Plan de Cría en Cautividad en el Parque Nacional de la Tablas de Daimiel, trasladado desde 1984 a Doñana donde continúa en la actualidad, actuando como reserva genética frente a posibles derrumbes de la población en libertad y posibilitando la reintroducción de la especie en las áreas donde se extinguió. A partir de 1984, la Agencia de Medio Ambiente comenzó a proteger algunos humedales, incorporándolos a la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, favoreciendo sin duda a ésta y otras especies en peligro. 

Los años 90 se han caracterizado por la colonización y asentamiento en nuevas áreas y por el crecimiento poblacional que, aunque importante, no garantiza por sí solo el futuro de la especie como afirman algunos expertos. Actualmente, el núcleo principal de reproducción se encuentra en Almería, donde nacen más del 70% de los polluelos europeos. Cabe destacar la importancia de algunos aguazales de la Comunidad Valenciana y Castilla La Mancha, dentro de esta dinámica de expansión. La cifra más elevada de la especie en España, corresponde a 2.619 individuos censados en septiembre de 2002.

 

Crónica de la Malvasía en Almería

A lo largo de la última década, la malvasía se ha convertido en la especie emblemática de los aguazales almerienses, donde actualmente concentra su mayor núcleo reproductor dentro del Mediterráneo Occidental.

Los diminutos polluelos se alimentan por si mismos tras nacer, aunque son vigilados por sus progenitoresEn 1984, la especie superó el límite andaluz más oriental conocido hasta entonces, observándose en las Albuferas de Adra, donde nidifica desde 1988. Un año después, se cita en la Salinas de Cerrillos y Viejas, nidificando regularmente desde 1991; este mismo año se controló en los Charcones de Entinas, Embalse de Benínar, desembocadura del Río Aguas y Cañada de las Norias donde nidifica desde 1992. A partir de 1994 inverna en las lagunas del campo de Golf de Almerimar (El Ejido) y en 1995 nidifica en unas lagunas artificiales situadas junto al campo de Golf de Playa Serena (Roquetas de Mar), donde niños y adultos alimentan con pan a estas y otras aves acuáticas, situaciones curiosas si tenemos en cuenta los requerimientos ecológicos que, a priori, apuntaba la bibliografía existente hasta la fecha. Desde 1995 inverna en la desembocadura del Río Antas, donde llegó a nidificar en 1997. Durante 2002 nidificó también en la desembocadura de Rambla Morales, apareciendo diversos elementos adultos muertos sin que, hasta la fecha, se hayan hecho públicos los resultados de las necropsias que se practicaron a estos y otros ánades. La población invernante en los humedales almerienses superó los 500 individuos en 2003, aproximadamente un 20% de la población de la especie en el Mediterráneo Occidental.

  

Problemática actual de la Malvasía en España

El principal problema de la población mediterránea es el escaso número de individuos con el que cuenta, que apenas llega a alcanzar los tres millares de ejemplares. En este sentido es fundamental proteger in situ a la especie y especialmente a sus hábitats, así como potenciar decididamente los programas de cría en cautividad, reintroducción y fortalecimiento de la malvasía en sus áreas históricas de distribución. 

Pese a estar protegida internacionalmente, nuevas amenazas se ciernen sobre esta rara anátida. La presencia en Europa de otra especie del mismo género, la malvasía canela (Oxyura jamaicensis), introducida por vez primera en Gran Bretaña en 1952 como ave ornamental y extendida actualmente por gran parte de Europa, amenaza directamente a la población autóctona del Mediterráneo con la que es capaz de hibridar, produciendo una deriva genética de la misma. En 1965 pasaron al Continente Europeo; en 1983 se encontraban ya en la Península Ibérica y en 1992 en Marruecos. Durante ese mismo año ya se habían detectado individuos híbridos de primera y segunda generación en la Península Ibérica. La solución al problema de la Administración conservacionista española está consistiendo en la localización y eliminación tanto de los elementos de la especie foránea, como de los híbridos, habiéndose abatido desde 1989 hasta 1997, a 88 ejemplares (45 puros y 43 híbridos).

Un problema añadido es el ocasionado por el propio proceso de hibridación, donde los especimenes resultantes de varias generaciones de mezcolanza interespecífica, adquieren un fenotipo muy similar al de Oxyura leucocephala, (incluso con el abultamiento en la base del pico característico de la misma), por lo que en estas “batidas étnicas” son frecuentes los errores. Pese a estos esfuerzos y otros de carácter internacional que comenzaron en Arundel (Reino Unido) en 1993, la solución al problema parece cada vez más distante al haberse desmarcado durante años los británicos, donde se encuentra el núcleo principal de la especie foránea, de las políticas tendentes al control de estas poblaciones. 

El acicalamiento del plumaje ocupa buena parte de su tiempo, como en esta hembra.  FJADPor último, cabe destacar la suelta deliberada de ciprínidos como la carpa (Ciprinus carpio) en los humedales donde habita la malvasía, favoreciendo el proceso de eutrofización de los mismos al producir un progresivo enturbamiento del agua. Las Lagunas del Rincón y de Zóñar (Córdoba) son un ejemplo reciente de este fenómeno. En la Cañada de Las Norias (El Ejido), espacio aún sin proteger, se han detectado recientemente a estos ciprínidos lo cual supone un hecho potencialmente peligroso y que debe de ser analizado para evitar problemas ulteriores.

Como se ha podido comprobar, se ha producido una notable recuperación de la población mediterránea de la malvasía cabeciblanca a lo largo de los últimos años. Sin embargo, pese a los esfuerzos conservacionistas, ésta continúa amenazada de extinción a escala global, por lo que se deben actualizar, ampliar y corregir las actuaciones tendentes a su protección y conservación. Mantener la integridad efectiva de los aguazales almerienses, que concentran el mayor contingente reproductor del Mediterráneo, será fundamental para el futuro de este singular pato. Así mismo, se podría potenciar un núcleo estable de población en el Norte de África y restablecer, en la medida de las posibilidades, el mapa histórico de distribución de la especie en el Mediterráneo Occidental. Este tipo de actuaciones contribuiría a diversificar los núcleos de población frente a posibles problemas ambientales en las localidades actuales, como serían los prolongados períodos de sequía, procesos de eutrofización u otras situaciones que puedan comprometer el futuro de la misma. 

Es importante destacar que este tipo de reintroducciones se han realizado con éxito en otras localidades; así, en 1992 se procedió a la reintroducción en S´Albufera de Mallorca de 36 ejemplares. Existen experiencias similares realizadas en otros países de la U.E. como Italia. También se ha trabajado en el refuerzo de poblaciones ya existentes como la realizada en agosto de 1991 en las Albuferas de Adra (Almería).