Salar de los Canos


Salar de los Canos (Vera). El Salar de “Los Canos” o de Vera, con más de 100 hectáreas de extensión, constituye uno de los aguazales de importancia internacional, tanto por su flora, como por su fauna, que alberga este rincón del sudeste peninsular.  Es un humedal natural, situado en una depresión endorréica de origen Cuaternario y con aporte de aguas subalveas. Pese a la biodiversidad que alberga no mantiene ningún estatus legal de protección, cuestión que ha sido denunciada reiteradamente por movimientos ecologistas, ambientalistas y científicos.

La simple nidificación de la Malvasía cabeciblanca durante junio de 2008 bastaría para proteger de forma inmediata la zona. Otro tipo de dilaciones sólo contribuirán a la desaparición de un humedal de importancia internacional.

Siendo el más importante de los saladares del levante almeriense pasó desapercibido para el “comité de expertos” encargados de la propuesta inicial de los Lugares de Importancia Comunitaria que se propusieron desde Almería.

Durante 2007 declaraciones de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, ante una denuncia interpuesta por la Asociación Tortuga Boba Naturista sobre la destrucción de este hábitat, llegaron a afirmar –refiriéndose a este humedal- que “tiene fuertemente alteradas las características del humedal” y por ende, a juicio de la misma “no se cumplen los criterios establecidos en el Decreto 98/2004 para su inclusión en el Inventario de Humedales de Andalucía”, además de ser “un terreno calificado como urbanizable”. Y todo esto, a pesar de que la Delegación Provincial de Medio Ambiente, solicitó la calificación del terreno como no urbanizable, “en virtud de las comunidades vegetales y de animales que se dan cita en el espacio”. La Consejería de Medio Ambiente aludió, a través de un escrito remitido a dicha asociación, que el hecho de que los terrenos estén calificados como urbanizables “implica el no mantenimiento y continuidad de las comunidades biológicas, por lo que, en la situación actual, no se podría incluir” en el citado Inventario de Humedales de Andalucía. Los ecologistas, naturistas y científicos no dieron crédito a estas explicaciones y exigieron que se protegiera este espacio. Si atendiéramos a estos criterios más del 90% de las zonas húmedas de Andalucía jamás podrían haber sido declaradas como Espacios Protegidos por su nivel de amenaza, grados de antropización y contaminación.

La adecuación a la normativa internacional, estatal y andaluza en el ámbito de la conservación y protección de humedales, está legalmente por encima de cualquier Plan General de Ordenación Urbana –PGOU- y se considera de carácter prioritario su conservación y protección, con lo cual estas declaraciones sólo fueron “un brindis al Sol” por parte de una institución incapaz de actuar sobre la especulación urbanística.

La comunidad vegetal dominante está compuesta por saladaresEn este sentido cabe destacar la denuncia interpuesta, con anterioridad, por Ecologistas en Acción-Almería, donde la respuesta de la Junta fue la siguiente: “En esta vía previa y con respecto al paraje al que se refiere la Asociación Ecologistas en Acción (que también se conoce como El Saladar o Salar de Los Canos), se recogen sendos informes del Servicio de Gestión del Medio Natural en los que se ponen de manifiesto los valores ambientales considerándose que la zona debe ser incluida como No Urbanizable de Especial Protección por Interés Natural y Paisajístico y, como consecuencia de estos informes, se declara previamente, a los solos efectos ambientales, inviable el PGOU de Vera, entre otras razones, por no recocer como Suelo No Urbanizable de Especial Protección el Sector RC-2-CO-ST que afecta al paraje y al Salar de los Canos… Por último, le comunico que las alegaciones que ha presentado el colectivo ecologista han sido consideradas a los efectos de la elaboración de la Declaración de Impacto Ambiental al PGOU de Vera (12-04-2006)”.

Tras la lectura de sendos comunicados de la Consejería de Medio Ambiente, o bien habían cambiado a los responsables políticos y técnicos –situación que aconteció en dicho momento-, o se estaba cayendo en una flagrante dejación de funciones, compromisos y actuaciones legales avaladas internacionalmente, por parte de la Administración Andaluza ante situaciones objetivas y claramente constatables, como sigue sucediendo en la actualidad.  

 

Principales caracteres biogeográficos

Con una extensión aproximada de 100 hectáreas y situado en el municipio almeriense de Vera, se encuentra enclavado en una depresión endorreica donde desembocan diversos cursos de agua –ramblas en su mayoría-. La inundación de la zona se ve favorecida por ésta situación, así como por la carretera que la aísla por su margen Este. Sus aguas salinas, poseen un marcado carácter estacional y dependen directamente del índice de precipitaciones –concentrados entre otoño y primavera- como ocurre en otros puntos del litoral subárido almeriense. La profundidad máxima que alcanza este saladar no suele superar el medio metro de profundidad.   

Arthrocnemum macrostachyLa comunidad vegetal dominante está compuesta por saladares (Arthrocnemum macrostachyum, Sarcocornia perennis y varias especies de Limonium), apareciendo juncadales (Juncus sp) y otras plantas adaptadas a las zonas, dentro del hábitat, con menor salinidad como carrizales -Phragmites australis- y tarayales -Tamarix sp.-

Las comunidades de vertebrados están representadas entre los anfibios por el sapo corredor (Bufo calamita); reptiles como la tortuga mora (Testudo graeca), culebra bastarda, lagartija colilarga (Psammodromus algirus), lagartija colirroja y el lagarto ocelado (Lacerta lepida).

Entre los mamíferos destacan el jabalí, la comadreja (Mustela nivalis), zorro o el conejo.

Las aves son las que contribuyen de forma más directa a la biodiversidad de este humedal. Realizando una síntesis de las mismas y clasificándolas por su estatus fenológico y nicho ecológico se pueden dividir en:

- Aves asociadas a matorrales halófilos y vegetación palustre

Invernantes. Curruca rabilarga (Sylvia undata), ruiseñor bastardo (Cettia cetti), mosquitero común (Phylloscopus collybita), bisbita alpino (Anthus spinoletta), tarabilla común (Saxicola torquata), lavandera blanca (Motacilla alba), petirrojo (Erithacus rubecula), bisbita común (Anthus pratensis), pechiazul, pájaro moscón (Remiz pendulinus), avión roquero (Ptyonoprogne rupestres), lavandera boyera, escribano palustre (Emberiza schoeniclus) y chorlito dorado europeo.

Estivales. Terrera común (Calandrella brachydactyla) y carricero común (Acrocephalus scirpaceus).

Sedentarias. Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), terrera marismeña (Calandrella rufescens), cogujada montesina (Galerida theklae), alcaudón real (Lanius excubitor), buitrón (Cisticola juncidis), alcaraván común y mirlo común (Turdus merula)

Migradoras de paso. Avión zapador (Riparia riparia), avión común (Delichon urbica), Golondrina común (Hirundo rustica), golondrina dáurica (Hirundo daurica), abejaruco común (Merops apiaster), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y muchuelo común (Athene noctua)

- Aves asociadas a la lámina de agua a partir de censos realizados desde 1981 hasta la actualidad

Invernantes y migradoras de paso. Ánade azulón, cuchara europeo, cerceta común, porrón europeo, porrón moñudo, ánade rabudo, garza real, garceta común, garcilla cangrejera, morito común, focha común, chorlitejo grande, archibebe común, archibebe claro, correlimos común, correlimos menudo, correlimos tridáctilo, correlimos zarapitín, correlimos grande, aguja colinegra, aguja colipinta, zarapito real   

Nidificantes estivales y sedentarias. Gallineta común, cigüeñuela, chorlitejo patinegro y chorlitejo chico 

- Aves de Interés Comunitario de Conservación incluidas en el Anexo I de la Directiva Aves -Directiva 79/409/CEE del Consejo, de 2 de abril de 1979, relativa a la conservación de las aves silvestres; DOCE, L 103, de 25 de abril de 1979) (*, nidificantes seguras; #, nidificantes posibles). Cogujada montesina -Galerida theklae- (*), terrera común (*), cigüeñuela común (*), alcaraván común -Burhinus oedicnemus- (*), cerceta pardilla (#), malvasía cabeciblanca (*), morito común, garceta común, garcilla cangrejera, aguilucho lagunero, chorlito dorado europeo, pechiazul.

 

Especies incluidas en el Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía (*, nidificantes seguras; #, nidificantes posibles). Alcaraván común (Vulnerable a la extinción) (*); chorlitejo chico (Datos insuficientes) (*); chorlitejo patinegro (En peligro de extinción) (*); terrera marismeña -Calandrella rufescens- (Riesgo menor, casi amenazada) (*); cerceta pardilla (En peligro crítico de extinción) (#); malvasía cabeciblanca (En peligro de extinción) (*); zampullín cuellinegro (Riesgo menor, casi amenazada); garcilla cangrejera (En peligro critico de extinción); morito común (En peligro de extinción); aguilucho lagunero (En peligro de extinción); zarapito real (Vulnerable a la extinción); archibebe común (Datos insuficientes); avión zapador -Riparia riparia- (Datos insuficientes); golondrina dáurica (Datos insuficientes).

Grupo reproductor de Oxyura leucocephala en el Salar de Los Canos (Vera)La Malvasía cabeciblanca especie, “en peligro” de extinción según el “libro rojo de vertebrados amenazados de Andalucía”, “en peligro de extinción” en el ámbito español y, también catalogada “en peligro de extinción” globalmente –UICN A2c,e y A1acde-,  nidificó durante 2008 en la localidad.

La cerceta pardilla, es -al igual que Oxyrura leucocephala- una anátida de Interés Comunitario para su Conservación, ha sido observada como nidificante posible durante años de abundantes lluvias en la localidad. Aparece incluida en el Anexo I de la Directiva Aves y en el Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía como en Peligro de Extinción. También se encuentra catalogada en la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la flora y la fauna silvestres; BOJA, 218, de 12 de noviembre de 2003) donde está catalogada como en peligro crítico de extinción, siendo una de las pocas especies globalmente amenazadas a escala mundial, por contemplarse en la Lista Roja de las Especies Amenazadas de la IUCN (2004) como "Vulnerable".

 

Hábitats de Interés Comunitario de Conservación

-Incluidos en el Anexo I de la Directiva Hábitats (Directiva 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, DOCE, L 206, de 22 de julio de 1992; Directiva 97/62/CE del Consejo, de 27 de octubre de 1997, por la que se adapta al progreso científico y técnico la Directiva 92/43/CEE, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de fauna y flora silvestres, DOCE, L 305, de 8 de noviembre de 1997):  

92D0 Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos (Nerio-Tamaricaetea y Securinegion tibctoriae)

1410 Pastizales salinos mediterráneos (Juncetalia maritimi)

1420 Matorrales halonitrofilos mediterráneos y termoatlánticos (Sarcocornetea fruticosae)

1510 Estepas salinas mediterráneas (Limonietalia)

 

Alteraciones antrópicas del humedal

Planes urbanísticos que destruirán a este singular humedalLa principal amenaza son los planes urbanísticos de urbanización del saladar, que lo harían desaparecer al igual que sus comunidades de flora y fauna.

El paso de personas y vehículos por la carretera colindante, las urbanizaciones adyacentes, la entrada incontrolada al interior del espacio en época de nidificación o la practica de motocross son algunos de los actuales problemas de perturbación del equilibrio ecológico del humedal. Por sí misma, destaca la destrucción del hábitat natural de la tortuga mora, apareciendo frecuentemente individuos de esta especie amenazada globalmente aplastados y/o heridos.

 

Algunas medidas para la conservación del espacio

Por sus valores ecológicos, científicos y didácticos es preciso desarrollar actuaciones para el manejo y gestión del espacio que garanticen su conservación y protección definitiva. Entre estas podemos destacar las siguientes:

Incluir al humedal en el Inventario Abierto de los Humedales de Andalucía, dentro del Plan Andaluz de Humedales.

Integrar al aguazal dentro de la Red de Espacios Protegidos de Andalucía como Reserva Natural o Reserva Natural Concertada.

Atendiendo a sus comunidades vegetales, incluir el espacio como Lugar de Interés Comunitario (LIC).

Detener de inmediato, al amparo de la legalidad vigente los planes de urbanización que se proyectan sobre el área por parte del Ayuntamiento de Vera.

Adquisición de los terrenos para garantizar futuras medidas de gestión y protección del espacio.

Vallado perimetral del área para evitar molestias dentro y en la periferia, así como la vigilancia del mismo.