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Charcones de Punta Entinas-Sabinar y Salinas de Cerrillos


Atardecer en los Charcones de EntinasSituado entre las urbanizaciones de Roquetas de Mar y de Almerimar se asientan dos humedales que pese a su cercanía física poseen notables diferencias, tanto en su origen, como en la propia dinámica hidrológica que los caracteriza. 

Con una extensión de hasta aproximada de 200 hecáreas de terrenos inundables en periodos lluviosos, los Charcones de Punta Entinas-Sabinar constituyen el aguazal menos “antropizado” y mejor conservado de Almería. Sus aguas salobres reciben también aportes endorreicos subterráneos e infiltraciones marinas. Coinciden con una llanura litoral asentada dentro de una cuenca endorreica, limitada al Norte por antiguas terrazas marinas, conocidas localmente con el nombre de “Los Alcores” y hacia el Sur por una comunidades halófilas de orla (Arthrocnemun sp., etc.) que contrastan con los lentiscales (Pistacea lentiscus) y sabinares (Juniperus phoenicia), situados en los cinturones dunares que separan a las lagunas del mar y que presentan diversos endemismos vegetales como el Chumberillo de lobo (Caralluma europaea), así como una variedad faunística muy importante, constituyendo uno de los ecosistemas costeros mejor conservados del litoral andaluz.

Cinturón dunar fijado por lentiscos y sabinas en Punta EntinasLa diversidad de su ornitocenosis acuática (que se expondrá al hablar de las Salinas de Cerrillos contiguas) es menor en proporción a la de otros aguazales litorales, aunque dmantiene singularidades como las concentraciones de Flamencos comunes (Phoenicopterus ruber), diferentes anátidas y larolimícolas Entre estos últimos destaca, en los últimos años, el asentamiento en su superficie de una de las colonias de gaviota reidora de mayor importancia numérica de España, en cuyo seno tienen la oportunidad de criar especies reproductoras tan raras como la pagaza piconegra, la gaviota picofina (Larus genei) o la gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus).

En la vertiente más oriental del Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar, se encuentran las salinas de Cerrillos (entre Roquetas de Mar y El Ejido) que tienen el mismo marco de protección internacional que la localidad anterior. Existe cierto paralelismo entre las aves acuáticas que aparecen representadas en ambos humedales, dada su proximidad geográfica. Sin embargo, las Salinas de Cerrillos concentran una mayor abundancia y diversidad de especies, probablemente por la mayor complejidad de la microfauna que vive en sus limos.

Salinas de CerrillosCon 450 hectáreas de terrenos inundables, cesaron su actividad industrial a finales de los años ochenta. Esta situación ha influido en la disminución de acuáticas, en términos de abundancia, pero no de diversidad específica, probablemente, por la elevada complejidad estructural del hábitat. Sobresale la presencia de la avoceta común y el flamenco común.

Entre las especies nidificantes destaca la focha moruna (Fulica cristata), procedente de un plan de reintroducción llevado a cabo por la Consejería de Medio Ambiente (Junta de Andalucía) desde 2003, y la malvasía cabeciblanca, que concentra en estas salinas el tercer núcleo de reproducción en importancia dentro del ámbito provincial. Otras especies que crían con cierta regularidad son el charrancito, el charrán común (Sterna hirundo), el chorlitejo patinegro, el zampullín chico, el rascón europeo, el ánade real o azulón, el porrón europeo (Aythya ferina).

Focha cornuda procedente de la reintroducción que realizó con éxito la Consejería de Medio Ambiente Focha cornuda

Durante el invierno y los trasiegos migratorios son frecuentes las concentraciones de grandes aves marinas, como el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), así como de nutridos bandos de gaviotas entre las destacan la reidora, la patiamarilla, la sombría, la cabecinegra, la enana (Larus minutus), la de Audouin o incluso la hiperbórea (Larus hyperboreus), que ha sido registrada ocasionalmente. También abundan durante este período los charranes como el patinegro (Sterna sandvicensis), los fumareles común (Chlidonias niger) y cariblanco (Chlidonias hybridus) y el rarísimo aliblanco (Chlidonias leucopterus), que vuelan incansablemente sobre el agua en busca de alimento.

Las garzas están ampliamente representadas en estos saladares a los que utilizan, preferentemente, como dormideros; entre éstas destaca la garcilla cangrejera que se encuentra en peligro de extinción. Pese a tratarse de aguas salobres son frecuentes las bandadas de patos, entre los que merecen especial mención las notables concentraciones invernales que se producen algunos años de tarros blancos, apareciendo con carácter ocasional el tarro canelo.

La llanura litoral que circunda a estos aguazales es frecuentada por bandos de zarapitos reales y picofinos (Numenius sp.), así como de chorlitos dorados comunes (Pluvialis apricaria) y grises (Pluvialis squatarola) en la invernada. También, aparecen aquí ligadas a los medios esteparios especies como el sisón (Tetrax tetrax), el alcaraván (Burhinus oedicnemus) o la rara canastera (Glareola pratincola), llegando todas ellas a nidificar en el área. Algunas rapaces como el aguilucho lagunero y el cenizo (Circus pygargus) frecuentan la zona, aunque sin duda la más destacable de todas ellas sea la presencia, durante algunos inviernos, del águila pescadora, una de las aves más amenazadas del planeta.

Vuelvepiedras Canastera
Lavandera boyera Pechiazul

También aparecen distintos paseriformes adaptados a este tipo de hábitats como la lavandera boyera (Motacilla flava), de carácter sedentario en la zona, y el pechiazul (Luscinia svecica) que aparece durante los pasos migratorios.

Merece la pena resaltar la existencia de unas pequeñas lagunas, originadas por la extracción de arenas en el paraje y que se sitúan junto al campo de Golf de Playa Serena, en la urbanización de Roquetas de Mar. Estas canteras abandonadas han dado lugar a la formación de un rosario de pequeñas lagunillas, donde pululan multitud de especies de aves acuáticas, habiéndose convertido, por un lado, en un aviario natural y, por otro, en un importante recurso para la Educación Ambiental en la comarca, siendo visitado casi a diario, tanto por adultos, como por niños. Entre las especies presentes en este pequeño aguazal, y que llegan a criar en él, destacan el cisne vulgar (Cignus olor), procedente de parejas asilvestradas en la propia urbanización de Roquetas y que la Junta decidió eliminar como elementos foráneos, la malvasía cabeciblanca, especie en peligro de extinción. También nidifican otros patos como el ánade azulón, el porrón europeo y el pato colorado, rállidos como la focha y gallineta comunes, y zampullines como el chico, entre otros. Durante el invierno es habitual la presencia del morito, el único ibis de la fauna andaluza y que se halla también en peligro extinción. Entre los peces destaca la presencia de la diminuta gambusia (Gambusia sp.), fuente de alimento para diversas aves. Por otro lado, visitar las lagunas artificiales de los campos de golf de Almerimar o de Playa Serena puede deparar sorpresas, como son el asentamiento de importantes contingentes invernantes de malvasías cabeciblancas y otras especies.

La gambusia, especie foránea que ha sido introducida en diferentes aguazales para la lucha biológica contra el mosquitoLa mayor parte de las zonas descritas anteriormente se encuentran incluidas dentro del Paraje Natural de Punta Entinas - Sabinar, declarado como tal por la Junta de Andalucía en 1989. Asimismo, los charcones de Entinas y parte de la franja de dunas litorales, que llegan hasta el faro del Sabinar, están catalogados como Reserva Natural, máximo nivel de protección legal que contempla la normativa ambiental andaluza. Por otro lado, la Unión Europea declaró al espacio como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y están incluidas dentro del Convenio Ramsar, así como Lugar de Interés Comunitario.

Pese a estos distintos estatus de protección legal, cabe reseñar, la ausencia de infraestructuras de uso público que permitan desarrollar ordenadamente la demanda turística, científica y didáctica en la zona.

La reciente elaboración de un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales para este espacio, constituye la base legal sobre la que se podrán desarrollar distintas medidas y actuaciones tendentes a armonizar las actividades en el mismo.

Sin embargo, pese al acierto de este tipo de medidas, es necesario establecer un marco de actuación más amplio en el Paraje que no encuentre frenos en la propia delimitación de los territorios municipales y que implique, tanto a los distintos municipios colindantes y a la Administración andaluza, como a las empresas privadas que deseen participar y apoyar este ambicioso proyecto, que conjuga armónicamente las necesidades de protección y conservación, con el desarrollo didáctico, lúdico y turístico del espacio.

Mojones (con vida propia, pues se mueven, se esconden y a veces desaparecen) pertenecientes a la señalización del deslinde (1987) de la Cañada Real de la CostaA principios del 2000 se puso en marcha un plan parcial de urbanismo en el municipio de Roquetas de Mar, que afecta directamente al Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar y a la Cañada Real de la Costa que lo atraviesa. A este respecto, en diciembre de 2001 se procedió al cierre mediante vallado (bajo el pretexto de un “plan de seguridad”) de la pista que limita este espacio protegido por el Norte y que rodea al charcón del Hornillo de las salinas en su parte más próxima al golf de Playa Serena.

Dentro de los límites del Paraje y en la misma zona, se ha procedido desde entonces y por parte de un consorcio de empresas privadas a la destrucción de vegetación halófila de orla de interés conservacionista por la Directiva Hábitats, quebrantándose el articulo 38, del título IV de la Ley 2/1989 y la Directiva 92/93 del Consejo de la CEE, entre otras disposiciones, sin que la Consejería de Medio Ambiente, como administración responsable, haya procedido hasta la fecha a la denuncia y paralización inmediata de dicha obra. Sería de gran utilidad aplicar aquí el Acuerdo de 27 de marzo de 2001, del Consejo de Gobierno, por el que se aprueba el Plan para la Recuperación y Ordenación de la Red de Vías Pecuarias de la Comunidad Autónoma de Andalucía, especialmente ante una Zona de Especial Protección dentro de la Unión Europea y propuesta como Lugar de Interés Comunitario.

Los principales problemas del espacio en la actualidad corresponden a la gestión del mismo por parte de la Consejería de Medio Ambiente que, pese a tener el derecho de tanteo y retracto, permitió en 2004 su compra por parte de un promotor inmobiliario. Se han permitido actuaciones urbanísticas que afectan a la integridad física del Paraje y de la Cañada Real de la Costa que discurre sobre la misma. 

¿Cómo llegar?

Para adentrase en el interior de estos humedales es necesario solicitar permiso de la Delegación Provincial de Medio Ambiente. Existen caminos que rodean el perímetro Sur de las Salinas y que posibilitan el acceso a una de las zonas más interesantes desde el punto de vista ornitológico. La visita al Faro del Sabinar permite contemplar de cerca las formaciones de dunas antes descritas. Si se pretende obtener una vista panorámica de los charcones del Entinas existen varios carriles que conducen al borde de “Los Alcores”, desde la carretera comarcal que une las urbanizaciones de Roquetas y Almerimar, pudiéndose contemplar una de las imágenes más bellas del litoral almeriense.