Humedales almerienses


  

Las zonas húmedas son uno de los ecosistemas más amenazados del planetaDentro de un contexto árido, como el que caracteriza a la mayor parte del litoral almeriense, contrasta la presencia de un pequeño rosario de humedales costeros que suman en conjunto poco más de dos millares de hectáreas y que son de vital importancia para multitud de especies de aves acuáticas, que las utilizan en sus movimientos migratorios entre Europa y África, durante la invernada y el estío o como zonas de reproducción durante la primavera. La singularidad de las zonas húmedas almerienses puede resumirse en tres factores fundamentales:

En primer lugar, destaca su situación estratégica que coincide con las rutas migratorias empleadas por multitud de aves durante sus pasos migratorios pre y postnupciales, lo que añadido a la práctica ausencia de otros humedales costeros hasta el Estrecho de Gibraltar, a excepción de la desembocadura del Río Guadalhorce, confieren a estos aguazales una gran importancia como áreas de alimento y reposo para estos incansables viajeros. 

En segundo lugar, características climatológicas como la ausencia de un invierno térmico, el elevado número de horas de insolación o el amplio fotoperiodo que caracteriza a estas latitudes, convierten a estos hábitats en áreas idóneas para la invernada de un importante contingente de zancudas, anátidas y larolimícolos. 

Por último, pese a la aridez circundante, la mayor parte de estos oasis mantienen niveles hídricos óptimos, incluso durante el implacable estío almeriense. Esta situación, debida a la presencia de acuíferos subterráneos o a la inundación artificial de los terrenos como ocurre en las salinas, contrasta con la desaparición o disminución de las láminas de agua de la mayoría de las lagunas andaluzas durante el verano, lo que aumenta su valor ecológico, actuando como auténticos reservorios de vida, durante los prolongados períodos de sequía que caracterizan a la Península Ibérica, en general, y al Sur de la misma, en particular.

Atendiendo a la definición ya citada de zona húmeda establecida por el Convenio Ramsar, y utilizando a las aves acuáticas como bioindicadores, se puede afirmar que, actualmente, los humedales almerienses ocupan una superficie en torno a 3.000 ha, siendo de vital importancia para multitud de especies. En ellos se han registrado, desde finales de los ochenta hasta la actualidad, más de 122 de estas especies. Además, estos aguazales tienen una gran importancia para diversas especies de paseriformes y otras aves terrestres ligadas a la vegetación palustre.

Mapa de situación de la mayoría de los humedales almerienses, utilizando la imagen del satélite Land-SatPuede afirmar que los humedales más representativos de Almería están compuestos en la actualidad, de Oeste a Este, por el Embalse de Benínar, las Albuferas de Adra, los Charcones de Entinas, la Cañada de las Norias, las Salinas de Cerrillos, la desembocadura de Rambla Morales, las Salinas de Cabo de Gata, la desembocadura del Río Aguas, el Salar de los Canos, la desembocadura del Río Antas, el Embalse de Cuevas del Almanzora, la desembocadura del Río Almanzora y las Salinas de Terreros.