Usted esta aquiGUÍA DEL PATRIMONIO NATURAL DE ALMERÍA / 1. ALMERÍA BAJO EL MAR: UN MUNDO POR DESCUBRIR

1. ALMERÍA BAJO EL MAR: UN MUNDO POR DESCUBRIR


 

Pradera de Posidonia oceanicaEl mar ocupa casi las tres cuartas partes de la superficie del planeta Tierra que, en cualquier caso, debió denominarse planeta Agua, Mar, Océano (en griego “río”) o Azul. Esta situación de privilegio marca una fundamental diferencia entre nuestro mundo y el resto de los planetas hasta ahora conocidos. En los océanos se originó la vida hace más de 3.500 millones de años.

Todos los animales y vegetales que actualmente pueblan, tanto los fondos marinos, como la superficie terrestre, parten de antecesores filogenéticos que vivieron inmersos en los mares, desde primitivos organismos unicelulares, hasta el propio hombre.

Los seres humanos aún conservamos señas de identidad de este pasado común; así, durante su cuarta semana de gestación el embrión presenta primitivos y efímeros arcos branquiales, durante su fase de notocorda rememorando nuestros orígenes, mientras flota en un pequeño mar salado constituido por líquido amniótico.

El Mar de Alborán, que baña a la mayor parte del litoral almeriense, actúa como una enorme válvula de conexión entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, los cuales permanecen conectados mediante un flujo constante a través del Estrecho de Gibraltar a modo de vasos comunicantes. Se estima que este mar interior se renueva totalmente mediante este proceso cada 97 años. Las aguas atlánticas, menos saladas, se superponen a las mediterráneas que quedan en el fondo; así mismo, la mayor concentración de oxígeno disuelto de las primeras favorece el desarrollo de fitoplancton y zooplancton, creando las condiciones idóneas para el asentamiento de importantes recursos pesqueros utilizados que han sido explotados secularmente por los habitantes de ambas orillas del Mare Nostrum, constituyendo en la actualidad uno de los principales caladeros de la flota pesquera andaluza.

Salemas (Salpa salpa)Las plataformas continentales que bordean a las tierras emergidas, que en el caso del Mediterráneo tienen una anchura media de 5 kilómetros, albergan casi a las cuatro quintas partes de todos los seres vivos no humanos de nuestro planeta, alcanzando densidades que sólo pueden expresarse mediante números gigantescos. Una sola gota de agua en suspensión puede contener miles de animales y plantas microscópicos cuyo conjunto forma el plancton, primer y vital eslabón de la cadena trófica de los océanos. Estas aguas litorales son utilizadas por gran número de peces, moluscos, crustáceos y otros seres marinos para alimentarse, desarrollarse, reproducirse y criar, por lo que de su estado de conservación depende, en buena medida, la vida de marina.

Con 226 Km de longitud, la costa almeriense presenta un gran número de accidentes geográficos debido a la proyección del Sistema Penibético, del área volcánica de Cabo de Gata sobre el mar, o el horst conformado por la sierra de Almagrera dando como resultado un singular y variado litoral compuesto por amplias playas, coquetas y recónditas calas, cinturones dunares y formidables acantilados marinos.

En la comarca del Poniente Almeriense y gran parte del golfo de Almería (a excepción de la intrusión marina de la sierra de Gádor) se dibuja un suave perfil costero, formado por grandes playas de arenas finas con importantes asentamientos turísticos y espacios naturales de singular belleza como Punta Entinas-Sabinar.

En el levante se sitúan impresionantes edificios pétreos como la sierra volcánica del Cabo de Gata, la de Cabrera o la de Almagrera, kilómetros de playas sin urbanizar e innumerables calas y playas prácticamente vírgenes, que esconden espectaculares fondos marinos.