Referencias históricas y realidad social


Detalle de la Cueva de los LetrerosLa Comarca de los Vélez ha sido refugio y lugar de vida para el hombre desde tiempos prehistóricos, poseyendo uno de los más ricos patrimonios arqueológicos del Sudeste peninsular. La abundancia de caza, agua, abrigos y cuevas, animó a estos primeros pobladores a asentarse en el que hubo de ser uno de los más hermosos bosques del mediterráneo español. Probablemente los primeros asentamientos de la Comarca correspondan al Paleolítico medio, período comprendido entre los 100.000 y los 32.000 a.d.C., habiendo aparecido distintas herramientas de piedra correspondientes a esta época en algunos abrigos del Río Claro. El yacimiento más importante de esta edad se encuentra en la Cueva de Ambrosio donde se han hallado diferentes instrumentos y herramientas de piedra, como buriles, raederas y distintos tipos de puntas talladas, todos ellos correspondientes al periodo Solutrense (finales del Paleolítico) con una antigüedad de unos 16.000 años y que constituyen uno de los asentamientos más importantes de la prehistoria española. En éste y otros yacimientos prehistóricos están representados periodos posteriores que llegan hasta el final del Neolítico. 

Cueva de Los LetrerosDetalle de la Cueva de los LetrerosUna de las características principales de los yacimientos de los Vélez es la abundancia de pinturas rupestres, en concreto de las denominadas esquemáticas y naturalistas, que representan animales, figuras humanas y diferentes símbolos, como las encontradas en los abrigos de la Cueva de los Letreros, que constituyen uno de los conjuntos más importantes de la Península Ibérica, como así lo pone de manifiesto su declaración como Monumento Nacional. También cuentan con pinturas rupestres el Abrigo de la Solana de la Sierra de María, situado a 1.800 m de altura; el Abrigo de las Colmenas, donde aparece el famoso “Indalo”; la Cueva de los Rincones y los Abrigos de Leria, Lavaderos de Tello, Estrecho de Santonge, etc., todos ellos situados en las sierras del Gigante, María y del Maimón.

Detalle de la Cueva de los LetrerosIgualmente se encuentran representados períodos históricos posteriores, como el ibero y el romano, con diferentes asentamientos en torno al río Caramel, así como otros que se establecieron en los principales núcleos de población actuales de la Comarca, existiendo escasez de hallazgos del periodo visigótico. Durante la romanización las villae se esparcieron por el resto del territorio, destacando entre estas el yacimiento de El Villar en Chirivel, probablemente, el más importante de la provincia y por donde discurría la calzada romana Via Augustea, que comunicaba las localidades de Cádiz y Cartagena. Entre otros restos se han encontrado estatuas, vajillas y capiteles recubiertos de pan de oro. Quizá el principal hallazgo es el de un Dionysos, encontrado en unas excavaciones realizadas durante 1985; se trata de una deidad báquica constituida por una cabeza adornada por racimos de uva y acompañada por una pantera; datada a mediados del siglo II parece estar dedicada a Antino, un favorito del emperador. Esta pieza de singular belleza se encuentra en el Museo Arqueológico de Almería, donde se encuentra expuesto.

Los distintos periodos de la fase de colonización islámica han dejado diferentes construcciones, torres y fortalezas como la de Velad al - Hamar, conocida popularmente como El Castellón y situada junto a la actual población de Vélez Rubio. También se consolidaron otros núcleos como Velad al - Abyadh, nombre árabe de Vélez Blanco. Al legado arquitectónico y cultural hay que añadir los avances en las diferentes técnicas de aprovechamiento de los recursos naturales, especialmente los ligados a la explotación agrícola y al uso y canalización del agua, desconocidos hasta entonces.

Castillo de los Fajardo Castillo de Los Fajardo
Detalle del castillo de los Fajardo (Vélez Blanco) Uno de los escudos de Los Fajado

Sin duda, la fundación del Marquesado de los Vélez a principios del Siglo XVI marcó un hito en la historia de la Comarca. Se asistió entonces al asentamiento de auténticos “colonos”, en su mayoría “castellanos viejos”, a la progresiva expulsión de los moriscos y a un aprovechamiento agrícola y ganadero sin parangón en épocas anteriores. Comenzaron aquí las deforestaciones masivas y, paradójicamente, la protección de estos parajes bajo un sistema feudal que pretendía tan sólo conservar la caza y las masas forestales, como patrimonio y fuente de riqueza para unos pocos.

 

Además de las llanuras cerealistas destacan las grandes extensiones dedicadas al cultivo de almendrosLos Vélez no han sido nunca una Comarca densamente poblada. Actualmente apenas se superan los 13.000 habitantes, concentrándose en los municipios de Vélez Blanco, Vélez Rubio, Chirivel y María. La actividad económica principal es la agricultura; casi un 50% del territorio se destina a tierras de labor, destacando los cultivos de cereal y de almendro, ambos de secano. La ganadería, con más de 50.000 reses entre caprino y ovino, constituye otro de los recursos económicos fundamentales de la zona, dependiendo de su correcta gestión el mantenimiento de la actual diversidad botánica.

La recolección de aromáticas aún es importante dentro de la economía agrariaCesta con Níscalos, este tipo de aprovechamiento de las setas está adquiriendo una gran importanciaTambién la industria porcina, con una cabaña superior a las 8.000 reses, es un bien en auge en cuanto a la obtención de los productos cárnicos derivados de estos animales. Existen otros aprovechamientos como la recolección de setas y de plantas aromáticas (romero, lavanda, etc.) para la obtención de aceites esenciales, que son tratados en algunas destilerías de Vélez Blanco, la elaboración de vinos en María o la artesanía de productos realizados con esparto. Mención aparte merece el reciente pero importante desarrollo del turismo rural en la Comarca; el aprovechamiento de infraestructuras en desuso, que no causan ningún tipo de impacto en el medio, puede constituir uno de los principales recursos económicos de la zona, en esta época de ansiedades contenidas en la que el hombre siente la necesidad imperiosa de acercarse a la paz y al sosiego que produce el contacto directo con la naturaleza y los ambientes rurales.