Actividades mineras a cielo abierto


Entre las principales actividades mineras que se realizan actualmente en la provincia de Almería,  destacan las extracciones de mármol en Los Filabres, las de yeso en el complejo kárstico de Sorbas, las de bentonita en Níjar, y las de arcilla y arenas en el Poniente almeriense y otros puntos del litoral. Todas ellas tienen en común la forma de extracción mediante canteras a cielo abierto, que conllevan grandes movimientos de tierra y la destrucción de la cubierta vegetal preexistente, produciendo importantes impactos ambientales en las zonas donde se desarrollan.

Extración de arcillas (limos rojos) en la Cañada de las Norias (El Ejido)La artificialidad del cultivo bajo plástico implica, en la mayoría de los casos, la construcción de un suelo específico, constituido por arcilla, estiércol y arena. Esta situación ha provocado, durante las ultimas décadas, el nacimiento de un nuevo y lucrativo sector: el aprovechamiento de áridos. Las proporciones de este tipo de actividad son enormes; como ejemplo ilustrativo valga el de la “Cañada de Las Norias” (El Ejido) donde, desde 1980, se han extraído aproximadamente 15 millones de metros cúbicos de arcilla y que son visibles en fotografías realizadas desde satélites artificiales, dando lugar casualmente a la creación de un aguazal de singulares características, que no deja de ser la excepción que beneficia curiosamente a especies animales singulares en peligro de extinción. La propia Cañada de Onáyar, utilizada como vertedero controlado, corresponde a este tipo de extracciones que, en la mayoría de los casos, no contaron con licencia de minas, autorización municipal, informe de impacto ambiental y demás documentación de obligado cumplimiento antes de iniciar este tipo de actividades.

La extracción de áridos del litoral almeriense aún constituye una amenaza para estos delicados ecosistemasEl impacto ambiental que ha producido la extracción de arenas durante las últimas décadas en las playas y dunas del litoral almeriense ha sido especialmente grave en algunas zonas como Punta Entinas – Sabinar, y también en la franja litoral más oriental de Cabo de Gata donde, incluso tras la declaración de éstas dentro de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía, las actividades extractivas continuaron desarrollándose hasta bien entrados los noventa.

Las consecuencias directas fueron la destrucción de las comunidades vegetales que caracterizaban y poblaban estos arenales costeros. Así mismo, los planes de restauración, que deben realizarse antes de dar por clausurada una explotación minera de este tipo, en la mayoría de los casos no se realizaron o bien incumplieron las cláusulas técnicas; lo cierto es que la restauración de este tipo de hábitats es compleja, tanto por la especificidad de los taxones que conforman su biocenosis original, como por la propia biodiversidad que en algunos casos presentan.

La actual demanda de áridos por parte de la agricultura almeriense es aún importante, aunque han aparecido otras técnicas más recientes y novedosas, como son los denominados “cultivos hidropónicos”, conocidos popularmente como “lana de roca”. Paradójicamente, estos últimos plantean un nuevo problema como es su eliminación como residuos una vez finalizada su vida útil. Ante lo expuesto, parece evidente que es necesario establecer y desarrollar una normativa acorde con estos nuevos residuos agrícolas y proteger definitivamente los arenales costeros que aún existen en la amplia franja costera almeriense.

Cantera de extracción de bentonita (Níjar)Las canteras de  extracción de bentonita (véase el capítulo dedicado a minerales y rocas), es otra de las actividades mineras que se realizan a cielo abierto, y que dada la composición volcánica su estructura mineral (montmorillonita, restos vítreos y cristobalita) se ubican principalmente en áreas protegidas del Parque Natural de Cabo de Gata - Níjar. El impacto ambiental de las mismas es muy importante, ya que estos productos de alteración volcánica, apenas presentan especies capaces de colonizarlas y las canteras resultantes sólo favorecen a los procesos de erosión grave. Pese a sus múltiples usos, las explotaciones mineras de estas rocas han ido disminuyendo a lo largo de estos últimos años y sería algo más que improbable, que las autoridades competentes licitaran nuevas explotaciones dentro de esta Reserva de la Biosfera.

Las canteras de extracción de yesos en el complejo kárstico de Sorbas, constituyen una situación en la que se enfrentan directamente los intereses mineros con los estrictamente conservacionistas; en un entorno natural cuya importancia internacional ya quedó reflejada en el capítulo que le dedicamos en este libro. Estas actividades extractivas pueden afectar, por un lado, a los manantiales que mantienen el equilibrio del complejo kárstico y, por otro, a la propia integridad de las diferentes cavidades y formaciones del mismo. Según el espeleólogo y profesor de la Universidad de Almería José María Calaforra (1999) “La exploración de este afloramiento no está ni mucho menos concluida pero ya ha permitido conocer y valorar varias zonas de extremado interés científico y paisajístico que no deben soportar la explotación minera ya que ello supondría su completa desaparición... “Deberá evitarse que los frentes de explotación afecten a las dolinas y depresiones kársticas”... “que la explotación no afecte en absoluto a las áreas de alimentación y surgencia de los manantiales”... “resulta necesario planificar una explotación racional del recurso sin que la afección sobre un patrimonio de tal importancia sea irreparable”. Parece obvia la necesidad de  establecer las medidas capaces de garantizar la conservación definitiva de estos tesoros subterráneos, que en ningún caso pueden ni deben perderse.

El mármol se ha convertido en el tercer sector económico provincial y presenta unas excelentes perspectivas de futuroEn el curso medio del Almanzora, en la vertiente Norte de la Sierra de los Filabres, se sitúa la que actualmente se conoce como Comarca del Mármol, que incluye diversas poblaciones cuya economía está ligada, en mayor o menor medida, a la extracción y transformación de este tipo de rocas. Sin detrimento de las demás, Macael puede considerarse como la “capital” de esta Comarca y uno de los principales centros de producción junto a Chercos, Cóbdar y Líjar. También destacan otros núcleos, como Cantoria, Fines, Olula del Río, o Purchena, que mantienen poblaciones estables o, en algunos casos, en crecimiento dentro de un contexto donde el abandono del medio rural y el éxodo hacia las zonas litorales de la provincia, ha constituido la norma habitual durante las últimas décadas del siglo XX.

La extracción del mármol se ha realizado desde la antigüedad a partir de canteras a cielo abierto que son, desde el punto de vista ambiental, las que producen un mayor impacto, tanto de índole paisajística, como ecológica. La extracción de los bloques de roca implica la destrucción de los estratos superiores donde se concentra el suelo fértil, produciendo la denudación del mismo y dejándolo a expensas de los procesos erosivos. La perdida de suelo por erosión llega a estar comprendida entre las 100 y 200 toneladas anuales por hectárea en algunas canteras de Macael.

Cantera de marmol abandonadaLa restauración de las canteras resultantes de la actividad extractiva requiere de planes específicos y de actuaciones complejas y costosas desde el punto de vista técnico. En algunos de estos frentes se ha procedido al cumplimiento de lo establecido en los planes de restauración, que acompañan a algunas de las licencias de explotación. Sin embargo, un elevado porcentaje de las canteras poseen licencias muy antiguas y están exentas de la actual legislación sobre la restauración de las mismas. Un problema añadido lo constituyen las múltiples escombreras existentes en la Comarca que, sin embargo, pueden tener soluciones más sencillas desde el punto de vista técnico. Actualmente gran parte de estos “estériles” son utilizados por empresas comarcales dedicadas a la obtención de carbonato cálcico, compuesto químico empleado en distintas industrias para la obtención de papel, plástico, medicamentos o pintura. Otra parte de estos desechos son aprovechados directamente por el sector artesanal.

El desarrollo de industrias para la transformación de piedras ornamentales no limita a las canteras locales el futuro del sectorEn 1983 el Plan de Actuación Global de la Zona del Mármol de Macael, donde participaron empresarios, trabajadores y diferentes administraciones públicas, constituyó un importante avance en distintos campos como la organización entre los propietarios de las canteras que han adolecido de un excesivo minifundismo, la racionalización de la actividad extractiva, la mejora y construcción de infraestructuras, el establecimiento de controles de calidad, el control de escombreras y aprovechamiento de los materiales de desecho acumulados en las mismas, la formación y el aumento de las medidas de seguridad de los trabajadores, la investigación tecnológica o el estudio de los mercados nacionales e internacionales, entre otros.

Pero quizá, el fenómeno socioeconómico más importante al que está asistiendo esta Comarca, es el cambio de pasar de un sector exclusivamente concentrado en la extracción a otro, en donde la transformación del mármol y de otras rocas ornamentales, está abriendo nuevas y mejores perspectivas en el mercado internacional que demandan estos productos, permitiendo importar rocas desde otras regiones o países excedentarios en este tipo de recursos naturales.