Usted esta aquiGUÍA DEL PATRIMONIO NATURAL DE ALMERÍA / 6. ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL ENTORNO NATURAL DE ALMERÍA Y SU INTERACCIÓN CON EL SISTEMA HUMANO Y ECONÓMICO MÁS INMEDIATO / Sobreexplotación de los recursos hídricos y política de trasvase entre cuencas hidrográficas

Sobreexplotación de los recursos hídricos y política de trasvase entre cuencas hidrográficas


La política de transvases, puede ser más lenta de lo que se estima y acarrear problemas de insolidaridad entre las cuencas afectadas. Pantano de BenínarEl agua, por definición, es un bien escaso en las zonas áridas, donde su presencia delimita las diferentes áreas de actividad humana. En el litoral almeriense llueve poco, menos que en ningún otro lugar de Europa, y además lo hace de forma torrencial, por lo que aprovechar este fugaz recurso es tarea ardua, a lo que hay que sumar los parcos cursos fluviales. El embalse de Benínar, en el poniente, y el de Cuevas, en el levante, han permitido un aumento sin precedentes de las superficies dedicadas al regadío, entre las que quedan incluidas las ocupadas por invernaderos, así como las demandas hídricas de las urbanizaciones y núcleos costeros. Sin embargo, el carácter deficitario de estas cuencas hidrográficas es insuficiente para atender, por sí solo, la creciente demanda agrícola y urbana que tiene que abastecer.

En 1984 el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, prohibió la construcción de más superficie de invernaderos en el Campo de Dalías, a partir de estudios que alertaban sobre el elevado ritmo de explotación al que se veían sometidos los acuíferos de esta Comarca; aunque los resultados de esta resolución están a la vista de todos. Según estudios encargados por el Parlamento Europeo a la Universidad Politécnica de Valencia, la explotación de los recursos hídricos en algunas provincias del Sudeste español como Almería, Murcia y ciertas zonas de Alicante, llega a superar hasta en un 150 % su capacidad, muy por encima del resto de las explotaciones de acuíferos en el contexto europeo. El principal problema de la sobreexplotación del agua en estos medios es la progresiva salinización de los acuíferos fósiles y, por consiguiente, la de los suelos que limitan aún más el marco natural de las posibles especies colonizadoras del mismo, además de las que se mantienen de forma artificial mediante regadío, dejando abonado el territorio para el inexorable proceso de la desertización.

La situación es especialmente grave si se tiene en cuenta que la explotación de recursos finitos, como el agua, está directamente relacionada, tanto con la agricultura -principal “motor económico”de Almería-, como con los asentamientos humanos permanentes o temporales, es decir, de la población atraída por la propia actividad agrícola y sus servicios auxiliares, y los dependientes de otra de las bases económicas provinciales que constituye el turismo en las distintas urbanizaciones que jalonan la costa almeriense.

El aprovechamiento cada día más eficiente de diferentes acuíferos ha compensado desde hace años esta deficiencia, permitiendo mantener un ritmo de crecimiento de la superficie cultivada que de otra forma hubiera sido imposible sostener. La estructura y composición geológica de la Sierra de Gádor, que actúa a modo de una gran esponja capaz de retener gran parte de las aguas procedentes de lluvias y de nevadas, permite que los acuíferos del poniente resistan estoicamente esta sobreexplotación sostenida. Sin embargo, el dilatado y seco estiaje y, sobre todo, los prolongados períodos de sequía que caracterizan al Sudeste ibérico, están amenazando seriamente el mantenimiento de este recurso fundamental a corto y medio plazo, a pesar de que, sin duda, es el lugar donde actualmente se optimiza al máximo el uso de este bien escaso.

Por lo anteriormente expuesto, parece evidente que se han de crear actuaciones sensatas colectivas, que garanticen la demanda actualmente requerida, en previsión de las que se generen en el futuro más inmediato. Pasamos pues a plantear no sólo lo que puede ser una necesidad inminente, mediante diferentes mecanismos que se explicarán a continuación, sino a establecer algo que es básico en términos económicos, políticos y sociales, como es la planificación territorial a medio y largo plazo; es decir, establecer previsiones de futuro contando con la dinámica de crecimiento poblacional y agrícola, evitando así caer en macro o micro proyectos que vuelvan a plantear la misma problemática actual pasados unos años.

Los métodos de abastecimiento, ante la demanda generada, pueden clasificarse en tres grupos diferentes: procesos de desalinización, política de trasvase entre cuencas hidrográficas y sistemas para la reutilización del agua.

Desaladora de Rambla Morales (San Miguel de Cabo de Gata - Almería)La desalinización del agua marina constituye una de las propuestas barajadas para corregir el déficit hídrico almeriense, de hecho ya están en marcha algunas de las desaladoras previstas. En la actualidad, existen recursos técnicos capaces de hacer rentable las importantes inversiones necesarias para este tipo de infraestructuras, y el costo resultante del agua dulce obtenida mediante estos complejos sistemas. En cualquier caso, los problemas de la salmuera resultante, así como de la incidencia sobre los acuíferos a los que pueden afectar carecen de Estudios de Evaluación de Impacto Ambiental, que siempre son necesarios cuando actuamos sobre el entorno.

  

Política de trasvase entre cuencas hidrográficas

Quizá sea el más controvertido de los métodos de abastecimiento. La mayoría de los ecólogos españoles coinciden al afirmar que los daños que estos macro proyectos causarán en el medio ambiente, pueden superar con creces los supuestos beneficios económicos y sociales que se persiguen a corto plazo (Araujo, 1992).

La falta de agua y la sobreexplotación de los acuíferos constituyen un problema ambiental y social de primera magnitud. Pantano de CuevasDurante los últimos años se realizó el transvase entre el Embalse de El Negratín – subsidiario de la Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir- y en Embalse de Cuevas de Almanzora –dependiente de la Confederación Hidrográfica del Sur-, pero su capacidad de ofrecer soluciones estables es incierta porque la evolución de la capacidad de almacenamiento de agua en El Negratín depende de ciclos climáticos, siendo deficitaria en años poco lluviosos.

Otra de las “macro-actuaciones” previstas es transferir hacia Murcia y Almería las aguas del Ebro. Es sin duda el más ambicioso de los proyectos y también el que presenta mayores dificultades técnicas e incluso legales y políticas. Según el profesor de la Universidad de Granada José Manuel Castillo López (2002), “las expectativas de beneficios ante la llegada de agua a precio público, inferior a su coste, ha desatado en Almería un incremento espectacular del precio de la tierra y de transformación de nuevas de zonas cultivo y, con ellas, de requerimientos de agua, que ha provocado que el inadecuadamente denominado déficit hídrico se haya disparado a niveles muy superiores a los existentes antes del anuncio de la construcción del citado trasvase”.

Planta para la reutilización del agua mediante procesos de Ozonificación y cloración que gestiona la comunidad de regantes de las "Cuatro Vegas"Balsa-Depósito para la distribución del agua que ha sido sometida a procesos de Ozonificación y cloración que gestiona la comunidad de regantes de las "Cuatro Vegas". Por último, cabe destacar el aprovechamiento de aguas residuales, mediante técnicas de depuración como la ozonificación o la cloración entre otras, para su reutilización en cierto tipo de regadíos. En este sentido, Almería está a la cabeza en cuanto a la investigación y perfeccionamiento de estos sistemas, que producen un ahorro muy considerable en el volumen total de las aguas, existiendo Comunidades de Regantes, que han optado decididamente por este sistema, cuya eficacia y costos por hectómetro cúbico, la hacen la más rentable y más adecuada en términos ecológicos, de cuantas se han planteado.