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6. ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL ENTORNO NATURAL DE ALMERÍA Y SU INTERACCIÓN CON EL SISTEMA HUMANO Y ECONÓMICO MÁS INMEDIATO


A largo de los anteriores capítulos se han expuesto, a grandes rasgos, las riquezas geológicas, paisajísticas, biológicas, históricas y etnológicas que atesora la provincia de Almería. En cualquier caso, nuestra intención ha sido mostrar la magnitud y la singularidad de sus recursos naturales que la hacen acreedora al título de Capital Europea de la Biodiversidad, como se afirmaba en la introducción de este libro. Sin embargo, entendemos que esta obra quedaría incompleta sin realizar una serie de comentarios que, tanto la bibliografía consultada, como la experiencia acumulada durante las últimas décadas en materia medioambiental, suscitan ciertas reflexiones sobre el futuro inmediato del patrimonio natural y antropológico que hemos pretendido acercar al lector, evitando (en la medida de nuestras posibilidades) caer en los tecnicismos dentro de la siempre ardua tarea de la divulgación científica.

En cada uno de los diferentes entornos descritos se ha intentado hacer hincapié, tanto en los valores de los mismos, como en su problemática específica. La adecuación entre el aprovechamiento de los recursos naturales, la imparable evolución de las actividades humanas y la conservación y protección del medio conlleva la elaboración y consecución de infinidad de complejas medidas, dentro de políticas ambientales adecuadas y acordes con modelos de desarrollo sostenible. Actualmente, existe un amplio marco jurídico que responsabiliza a cada una de las administraciones competentes -en diferentes ámbitos- del desarrollo, ejecución o puesta en marcha de actuaciones que permitan hacer compatibles el crecimiento social con la conservación medioambiental que, en definitiva, es parte fundamental de lo que se denomina “ecodesarrollo”.

Las políticas ambientales que contemplarán los almerienses del siglo XXI han de ser coherentes, con aquellas que conjuntamente se promuevan desde Europa. El futuro de estos y otros espacios estará ligado al de la denominada Red Natura 2000, regulada por la Directiva Hábitats y que  establece las bases para la creación de una red de Zonas de Especial Conservación (ZEC) que garantice la biodiversidad de los hábitats naturales y de la flora y fauna silvestres en el territorio de la Unión Europea, obligando a los Estados miembros a tomar medidas para su conservación.

Durante 1998 y dentro de esta dinámica la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, presentó una propuesta ante el Ministerio de Medio Ambiente, incluyendo 128 espacios con una superficie total de 2.428.982 hectáreas, lo que supone el 27,8% de la superficie total de Andalucía. De éstas, 293.713,93 hectáreas corresponden a la provincia de Almería (de las que 145.488. pasarán a formar parte de 14 nuevos espacios protegidos).

Analizar cuáles de los diferentes modelos y actuaciones son los que mejor se adecuan a las diferentes realidades que caracterizan a esta región del Sudeste peninsular, requeriría un análisis pormenorizado, que queda fuera de las pretensiones iniciales de esta obra, aunque no así el llamar la atención sobre temas prioritarios que afectan a Almería, sus dimensiones y sus posibles consecuencias a medio y corto plazo.