Flora y Fauna


Flora

La vegetación está adaptada a condiciones edáficas y de aridez climática extrema, similares a la de espacios catalogados como desiertos o subdesiertos. La Sierra de Cabo de Gata se sitúa en la provincia corológica más árida de las once que se distinguen en la Península Ibérica (Provincia Murciano-Almeriense, Sector Almeriense).

Otra de las especies vegetales emblemáticas es el cornical palmito, palmera enana europea, es quizá la especie vegetal más representativa de esta serranía

La flora de Cabo de Gata es una de las más ricas de Almería, habiéndose catalogado más de 1.000 especies diferentes, con presencia de un considerable número de endemismos de diversa distribución.

Siempreviva moradaLa vegetación climácica debió de estar compuesta por bosquetes de palmitos, acebuches, coscojas, azufaifos (Ziziphus lotus), lentiscos y matorrales de origen Norte-africano, como el cornical o el arto. Estas formaciones siguen existiendo en la actualidad, aunque han ido siendo sustituidas por diferentes series de degradación, sin que haya referencias por parte de los fitosociólogos que han estudiado estas comunidades de la presencia de un estrato arbóreo en el área. 

Sin embargo, existen referencias históricas de la presencia de pinares en esta serranía. Entre éstas, destaca un mapa datado en 1735 sobre el Cabo de Gata, donde aparecen pinos carrascos en distintos puntos de la sierra, así como un sabinar (Juniperus phoenicia) en la playa de Mosén Rodrigo, la actual Mónsul (Gómez Cruz, 1991).

Asimismo, existe una curiosa cita del botánico Simón de Rojas que, en 1805, daba al madroño (Arbutus unedo) como especie muy abundante en Cabo de Gata.

Margarita marinaLa vegetación actual se caracteriza por la presencia, en las partes más altas de la serranía, de una asociación endémica encabezada por la aulaga morisca (Ulex parviflorus) y el matagallo, donde también abunda el palmito.

En algunas áreas coincidentes con barrancos húmedos y zonas de umbría, como la ladera Norte de Majada Redonda o el Barranco del Sabinal, abundan aún lentiscos, acebuches, coscojas y jaras pringosas.

Al disminuir en altitud, aparecen tomillares, espartales y romerales, que sustituyen a las series anteriores. En estas áreas escasamente cubiertas, se concentran la mayoría de los endemismos. Entre estos destacan la boca de dragón del Cabo (Antirhinum charidemi), la clavelina del Cabo (Dianthus charidemi), el gordolobo del Cabo (Verbascum charidemi), o la aulaga mora (Ulex canescens), todos ellos exclusivos de la Sierra de Cabo de Gata, a excepción de la hiel de la tierra, que también aparece en la sierra de Cabrera.

Formaciones dunares de Cabo de GataAbundan también endemismos de distribución provincial, como la siempreviva morada, del Sudeste peninsular, como la jarilla blanca almeriense, así como numerosos elementos distribución ibero-africana, como el arto.

En los acantilados y roquedales marinos aparecen especies como el hinojo marino (Crithmum maritimum), el cambrón, la margarita marina, mientras que en las partes más altas de los mismos abundan cornicales, gurullos, siemprevivas azules (Limonium sinuatum) y celestes (Limonium thouiniiouinii).

En el vértice Suroeste de la sierra, y dentro del golfo de Almería se sitúa una llanura litoral donde se localizan las salinas de Cabo de Gata, destacando en dirección Oeste las formaciones de dunas móviles existentes cerca de la rambla de Morales que están colonizadas por comunidades vegetales especializadas como el barrón (Ammophila arenaria), el pegamoscas (Ononis natrix) y la bojalaga marina, así como por los tarayes. Entre los albardinares y tomillares, que se sitúan al Norte de las dunas, aparece otro de los endemismos almerienses, Androcymbium europaeum, que florece a finales del año.

Plantaciones de sisales en la estepa litoralDe las especies vegetales introducidas, tanto en la sierra, como en la llanura litoral, destacan distintas variedades de ágaves o pitas (Agave americana, Agave sisalana y Agave fourcroydes), que han sido utilizadas tradicionalmente para señalar caminos, delimitar fincas, como planta forrajera o, incluso, como elemento dentro de la arquitectura popular. Otra especie foránea es la chumbera (Opuntia ficus-indica), destacando la plantación de esta especie en la ensenada de Los Genoveses que, con más de 60 ha, es la mayor de Europa.

Fauna serrana

Lagarto ocelado Cernícalo vulgar Collalba rubia

La fauna serrana aparece mimetizada dentro del paisaje, pasando desapercibida para el observador poco experimentado.

Además de la presencia de la víbora hocicuda (Vipera latasti) y la culebra lisa meridional (Coronella girondica), y la ausencia de la tortuga mora, los reptiles, anfibios y mamíferos de esta serranía coinciden básicamente con los descritos en los apartados dedicados al resto de zonas áridas. 

Las cuevas y minas abandonadas constituyen el refugio adecuado para varias especies de murciélagos, entre los que destacan el común (Pipistrellus pipistrellus), el ratero (Myotis myotis) y el troglodita (Miniopterus schreibersii).

El grupo más abundante y rico de vertebrados terrestres es el de las aves. Las águilas perdiceras, colonizan algunos barrancos de la serranía. Aún nidifican en la sierra otras rapaces amenazadas, como el halcón peregrino, el búho real y la lechuza común. 

Entre los paseriformes nidificantes destacan algunas especies ibero-africanas como las collalbas negra y rubia, la golondrina dáurica (Hirundo daurica), el pardillo común, el triguero, el verderón común, el jilguero, la curruca cabecinegra o el roquero solitario.

Durante el invierno y los pasos, pueden observarse especies pelágicas como la rara pardela balear (Puffinus mauretanicus), además de las ya citadas en la costa levantina almeriense.

Entre los invertebrados más característicos, se encuentran el alacrán o escorpión amarillo (Buthus occitanus) y la tarántula o araña lobo (Lycosa tarentulla).

 

Fauna de la llanura litoral

Polluelos de Alondra de Dupont Formación de azufaifares sobre dunas fósiles Tarucus theophrastus, mariposa asociada al azufaifo

Estas zonas tienen un alto valor desde el punto de vista ornitológico. En ellas se asientan comunidades esteparias ya descritas en otros secarrales costeros. Así, la familia mejor representada es la de los aláudidos, destacando por su abundancia la terrera marismeña y la alondra de Dupont. La predación sobre los nidos y polluelos sobre estas aves supera al 80%. Tanto el zorro, como la culebra bastarda y el lagarto ocelado, así como perros asilvestrados, parecen ser los responsables de este alto índice.

Alrededor de la ermita de Torregarcía se asienta la comunidad de vegetación climácica más árida del continente europeo, encabezada por el azufaifo. En torno a ésta, se desarrollan diversas comunidades de matorral, entre las que destaca el salado negro (Salsola verticillata). Este micro-ecosistema ofrece cobijo a los pequeños invertebrados como la mariposa Tarucus theophrastus, que en se alimenta de las hojas del azufaifo durante su fase de oruga, así como a diversos paseriformes como las currucas cabecinegra, tomillera, capirotada (Sylvia atricapilla) y mirlona (Sylvia hortensis).