Características geológicas y paisajísticas


Su anfractuosa costa y la falta de agua dulce la han mantenido al margen de la especulación urbanística.  JJMGLa sierra de Cabo de Gata constituye el macizo de origen volcánico más importante de la Península Ibérica, tanto por su extensión, como por su complejidad petrográfica. La formación de este promontorio comenzó inmediatamente después de la Orogenia Alpina, en la que se estructuraron las cordilleras Béticas.

Los reajustes tectónicos de las sierras surgidas durante este plegamiento, como Filabres, Alhamilla y Cabrera, dieron lugar a la aparición de una gran falla de más de 30 km de longitud, situada en dirección Suroeste-Nordeste.

Esta hendidura sirvió de salida a los distintos materiales eruptivos que la constituyen, en un tipo de volcanismo calco–alcalino que mantuvo diferentes épocas de actividad a lo largo del Neógeno, durante el Terciario, en un periodo de tiempo que oscila entre los 17 y los 6 millones de años de antigüedad.

Los acantilados volcánicos predominan en la franja litoral Playazo de Rodalquilar Las estructuras volcánicas están presentes en cada rincón del litoral Las pequeñas calas de origen volcánico abundan emergen entre los acantilados costeros

Parte de los materiales afloraron directamente al exterior, mientras que otros se inyectaron debajo del terreno. Durante la formación del macizo se alternaron períodos de progresión y de regresión marina, lo que explica la riqueza fosilífera de algunos puntos del área. Sumergidos bajo el mar aparecen partes de este complejo, como el banco Pollux, una prolongación hacia el Suroeste de esta sierra, el macizo submarino de la Polacra y la cresta de los Genoveses, que se sitúan a varios kilómetros al sur de Mesa Roldán.

Columnas de basaltoEntre los componentes más abundantes, correspondientes a distintos episodios, destacan las andesitas piroxénicas, las dacitas, las riolitas y las tobas. Asimismo, aparecen diversos minerales volcánicos, como el jaspe sanguíneo o la hornblenda, y rocas como la bentonita.

Las últimas manifestaciones de este largo proceso fueron principalmente de carácter hidrotermal, responsables de la riqueza mineralógica de esta sierra, donde se han explotado yacimientos de galenas argentíferas y de plomo, piritas de hierro y otros elementos como el zinc y el oro. Destacan también los materiales sedimentarios del final del Terciario y principio del Cuaternario, como las margas, conglomerados calcáreos, y calizas arrecifares que afloran en algunos puntos como en Mesa Roldán.

Por último, cabe destacar la gran llanura litoral de origen sedimentario más reciente que conforma la cuenca de Almería-Níjar, y que aún conserva hábitats y paisajes únicos en el litoral mediterráneo.

“Los Frailes” constituyen la cota más elevada por debajo de los 500 mSu origen geológico se manifiesta en elementos del paisaje como chimeneas volcánicas, cuyo exponente más conocido es el arrecife de las Sirenas, espléndidas coladas basálticas que aparecen en distintos puntos del litoral, conos volcánicos como el cerro de Enmedio en San José o el cerro de los Guardias en Rodalquilar, o calderas volcánicas cuyo mejor ejemplo es Majada Redonda.

En la quebrada orografía de esta sierra, que raramente sobrepasa los 400 m de altitud (El Fraile, 493 m), contrastan los perfiles redondeados y desgastados por la erosión, con grandes barrancos como el del Sabinal. Los acantilados de origen volcánico abundan en la zona litoral, alcanzando en ocasiones alturas considerables, como el de San Pedro con más 200 m.

 

Ensenada de los Genoveses Dunas fósiles oolíticas del Playazo de Rodalquilar Dunas fósiles oolíticas de los Escullos

Los de origen calizo, más escasos, tienen su mejor ejemplo en Mesa Roldán. Las pequeñas calas suelen situarse al final de ramblas, habitualmente presentando un diseño semicircular, y estando jalonadas por acantilados. En los Escullos y el Playazo de Rodalquilar aparecen dunas fósiles oolíticas, constituidas por areniscas compactas.