Entre dos aguas


 

Medusa (Pelagia nocticula)Además del plancton, primer y vital eslabón de la cadena trófica de los mares y océanos, se pueden incluir dentro de este amplio medio a las medusas, siendo el acalefo azul (Cotylorhiza tuberculata) y el luminiscente (Pelagia noctiluca), junto con el aguamala (Rhizostoma pulmo), las más frecuentes, llegando a formar grupos muy numerosos durante el verano, dependiendo principalmente de variables como la temperatura, corrientes marinas y elementos nutritivos. El contacto accidental con las mismas suele provocar reacciones cutáneas de diferente consideración. Aunque de carácter principalmente pelágico, hay que destacar las concentraciones de escómbridos como melvas (Auxis rochei), bonitos (Sarda sarda) y atunes (Thunnus sp.), coincidentes con sus desplazamientos migratorios y que han sido tradicionalmente capturados mediante artes como la moruna o la almadraba. Mención especial merece el pez luna (Mola mola), otra especie migratoria que freza en el mar de los Sargazos y llega a alcanzar los 3 m de diámetro. También destaca la presencia de diferentes especies de escuálidos, donde la captura y reconocimiento en lonjas puede abrir un campo de investigación interesante en este sentido.

Tortuga bobaEntre los reptiles marinos destaca la tortuga boba (Caretta caretta), especie amenazada de extinción que es víctima indirecta de redes de deriva, palangres y otros tipos de artes pesqueros, al igual que la tortuga laúd (Dermochelys coriacea), de escasa presencia en el litoral almeriense. Cabe destacar que anualmente se producen en el mediterráneo español unas 30.000 capturas accidentales de tortuga boba, por lo que su conservación y protección dependen, principalmente, de políticas ambientales capaces de amortiguar la debacle antes de que la especie desaparezca de las costas del Sudeste peninsular. Estos quelonios, a menudo, mueren por obstrucciones intestinales producidas por la ingestión de grandes cantidades de bolsas de plástico o asfixiadas por las mismas, a las que confunden con alimento, así como por la “captura accidental” de más de 30.000 individuos anuales por palangreros y redes de deriva. Durante 2001 se produjo el desove de una tortuga boba en una playa de Vera (Almería) con el nacimiento posterior de más de medio centenar de pequeñas tortugas; un hecho anecdótico en el Mediterráneo Occidental, que queda fuera de su área habitual de cría.

CalderónLas redes de deriva y epidemias víricas han diezmado a la población del delfín listadoDentro de los mamíferos, se producen avistamientos y varamientos de calderones comunes (Globicephala melas) y grises (Grampus griseus), zifios de Cuvier (Ziphius cavirostris) y delfines como el común (Delphinus delphis), el mular (Tursiops truncatus) y el listado (Stenella coeruleoalba). Esta última especie se encuentra amenazada por una epidemia vírica que ha diezmado a su población mediterránea desde el comienzo de la década de los noventa.

Por último, cabe destacar la presencia de la foca monje (Monachus monachus), cuyos últimos ejemplares en Almería se observaron a mediados de los sesenta en Cabo de Gata.