Obsidiana


ObsidianaLa obsidiana es una roca magmática efusiva de quimismo variable, aunque predominantemente siálico. Su nombre procede del término latino obsidianus lapis y, actualmente también se la conoce como “Espejo de los Incas”. Está compuesta esencialmente por vidrio volcánico, pudiendo aparecer como elementos accesorios óxidos de hierro y distintos tipos de minerales. De color negro brillante presenta una fractura manifiestamente concoidea. Tanto el aspecto como la textura son cristalinos, apareciendo un abundante polvillo opaco dispuesto en zonas concéntricas y escasos microfenocristales. En la densa estructura destaca la presencia habitual de fracturas latentes concéntricas correspondientes a un tipo de fisuración perlítica.

 

 

Su formación es consecuencia del rápido enfriamiento de magmas pobres en elementos volátiles y fluidos. Se localiza en la corteza de lavas basálticas, como los fragmentos lanzados por los volcanes explosivos, a menudo con aspecto de filamentos (cabellos de Pelée) y como involucro externo de los domos y protusiones riolíticas y dacíticas.

Muy frecuente en todas las coladas de lavas recientes, especialmente en los volcanes ácidos, encontrándose también en coladas prehistóricas de quimismo intermedio y basálticas. Dentro del ámbito mediterráneo es frecuente en la isla de Lípari y en el Etna, ambos en Italia. Dentro de la Península Ibérica se localiza en algunas localidades, destacando la Sierra de Cabo de Gata. En el pueblo de Carboneras existían antiguas fumarolas, hoy ocupadas por edificaciones, donde abundaban obsidianas de pequeño y mediano tamaño.

Durante la prehistoria se utilizó en la fabricación de diferentes utensilios y para la realización de esculturas. Actualmente, además de su interés científico y coleccionístico, se usa industrialmente como materia prima para la fabricación de la denominada lana de roca, que constituye el sustrato alternativo en los actuales cultivos bajo plástico.